Imprevistos antes de vacaciones

Cuando se acercan las vacaciones, siempre empezamos a ponernos nerviosos, a preparar el viaje: que si las maletas, que si la puesta a punto del coche, que si las compras de última hora, etc, etc. Pero no todo se puede controlar siempre y para muestra un botón. A principios de agosto, estaba deseando que llegara el día 4 para emprender mi viaje hacia Córdoba (allí me esperaba mi novio que no veía desde finales de junio, cuando aproveché el puente de San Juan para visitarle).

El día de antes lo tenía todo listo, lo había preparado todo meticulosamente. Sabía que eran muchas horas de coche y por este motivo le había pasado una revisión completa una semana antes ya que no quería imprevistos de última hora. Pero, como he comentado anteriormente, no se puede controlar todo. A las siete de la mañana salía de mi casa dispuesta a emprender mi esperado viaje y cual fue mi sorpresa al ver que tenía una pedrada en la luna delantera de mi coche. “Vaya gracia”, pensé, tenía toda la pinta de haber sido alguna gamberrada, y justo estaba el desperfecto en medio de mi campo de visión. Así no podía conducir. Desesperada llamé a mi padre, que no es mecánico, pero siempre ha sido un manitas y es mi salvación en estos casos. Enseguida vino a mi casa y al ver el cristal, me dijo: “Hija, esto hay que llevarlo al taller”. Yo no podía creérmelo, no quería posponer más mi viaje. Pero no todo eran malas noticias, mi padre (transportista jubilado desde hacía unos meses, se conoce todos los talleres de Sant Boi), así que me tranquilizó y nos fuimos directamente a Guardian Express, en la zona del Alcampo. Me aseguró que allí me darían una solución. Y así fue.

Aunque no teníamos cita previa, me atendieron al instante. La suerte estaba conmigo porque me comentaron que en media hora podía tener la luna reparada gracias a una técnica a través de la inyección de una resina especial. Yo no sabía muy bien de que me hablaban, era la primera vez que lo escuchaba, pero su explicación me tranquilizó y me dio confianza. La técnica consiste en inyectar una resina química en el impacto por medio de unos aparatos especiales. Después, se endurece la resina con una lámpara de rayos ultravioleta y, para terminar, se pulen las rebabas con una pasta especial.

La cuestión era que a los 30 minutos ya tenía el coche reparado y que además ya me habían tramitado el parte con el seguro, porque Guardian Express tiene convenio con todas las compañías de seguro. Mi suerte había cambiado y para la hora de cenar ya estaba frente a la mezquita de Córdoba cenando con mi amado.



Una anècdota de:
Abel Castillo
Jefe de taller de Guardian Express
C. Riera Roja, 29 - Junto Alcampo
Tel. 93 661 71 18

Nissan QASHQAI+2 TEKNA

Motor: 2.000 cc.
Potencia: 150 cv. diesel
Tracción: Delantera / man. 6 vel.
Velocidad máx.: 194 km/h
Aceler. 0-100: 9,5 segundos
Color: Plata metalizado

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